LA EDUCACION SOCIALISTA
El cardenismo recibe como herencia del “callismo” no nada más el artículo
tercero que contempla la educación socialista, sino también, el sentimiento
antirreligioso. Así mismo, el cardenismo hace suyo el problema agrario que los
anteriores gobiernos habían soslayado: la entrega de tierras a los campesinos.
Junto a este impulso que le da al campesino, también se preocupa por sentar las
bases de la industrialización del país.
Estas dos posturas del cardenismo: reparto de tierras e industrialización,
serán los dos grandes rubros que van a determinar el tipo de educación de esta
etapa. Una educación para el campo a través de la escuela rural en donde está
presente la educación vasconcelista y una educación técnica que culminará con
la fundación del Instituto Politécnico Nacional de donde saldrían los técnicos
para promover la industrialización del país.
Entre los pedagogos que influyeron en este periodo, tenemos al mexicano
Rafael Ramírez y los extranjeros “Makarenko, Blonski, Pinkevich y Pistrak”.
(Meneses,1988: 568) Continúan las ideas pedagógicas de Dewey en donde la
propuesta de la Escuela Activa se ajusta a las condiciones del campesino
mexicano como escuela de la acción donde se aprendería a explotar la tierra y
sentaría las bases para la industrialización.
El profesor Cupertino de la Cruz López, originario de Mazapa de Madero,
Chiapas, nos describe que por educación socialista se entendía ayudar a los
campesinos a gestionar obras de carácter social para la comunidad, el luchar
por la formación de cooperativas de consumo, el tramitar ante las autoridades
correspondientes el establecimiento de ejidos, la enseñanza de varios tipos de
actividades pues la educación normal que se recibía comprendía la enseñanza de
carpintería, ebanistería, sastrería, panadería, primeros auxilios, conservación
de alimentos, apicultura, porcicultura, horticultura y otras más.
También por educación socialista muchos maestros entendieron la lucha que
habrían de dirigir contra los terratenientes y la fundación de ejidos, este es
el caso del profesor Noel López Rico y que en la región cafetalera del
Soconusco organizó y participó en la fundación de siete ejidos con tierras
pertenecientes a cafeticultores alemanes.
Entre otros objetivos esta educación socialista pretendía:
· Integrar a la mujer a la vida
nacional dándole derechos políticos y económicos. La escuela empezó por lograr
la igualdad entre hombres y mujeres, implantando la coeducación, que asustó a
muchos padres.
· Extirpar enfermedades y vicios de
la sociedad mexicana. Campaña contra la tuberculosis, parásitos, alcoholismo,
juegos de azar y fanatismos.
· Alfabetizar al pueblo.
· La lucha anticlerical pasó a
segundo plano y se combate de manera indirecta a través de las orientaciones
sociales y los fundamentos de la ciencia.
En el terreno propiamente pedagógico el trabajo dentro del aula se
organizaba en torno a tres complejos: la naturaleza, el trabajo y la sociedad.
(Lerner, 1989: 89)
Las condiciones internacionales de la Segunda Guerra Mundial hicieron que
la política cambiara de rumbo y a esta etapa “socialista” le seguirá otra que
buscará la confraternidad internacional y la unidad nacional a través del
gobierno de Ávila Camacho.
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