LA ETAPA LIBERAL
Al triunfo de la Revolución de Ayutla, la nueva generación de dirigentes
llevaría al país por una radical reforma para salir del caos en que se
encontraba. Parte de esta Reforma comprendía a la escuela, que según Juárez
ejercía una importante influencia en la moral y los ideales sociales.
El Art. Tercero de la Constitución de 1857 es bastante escueto pues solo se
concreta a afirmar que “la enseñanza es libre, la ley
determinará que profesiones necesitan título para su ejercicio y con qué
requisitos se deben expedir”. Para 1867, después del triunfo de las fuerzas
liberales contra el ejército expedicionario de Napoleón III y el frustrado
Imperio de Maximiliano, Juárez encarga al Dr. Gabino Barreda redactar la Ley de
Instrucción Pública en la que se contempla la instrucción primaria “gratuita
para los pobres y obligatoria en los términos que expondrá el reglamento”.
(Vázquez, 1979:56), además Barreda se encarga de organizar la escuela
preparatoria de acuerdo a principios positivistas.
La obra de Barreda es importante en varios sentidos: primeramente
interpreta la historia de México desde el punto de vista positivista, para
después reconocer en los liberales los salvadores de la nación y por lo tanto
las fuerzas positivas que harían posible el triunfo de su filosofía. La escuela
según el positivismo permitiría alcanzar “libertad, orden y progreso”, y de la
preparatoria saldría el grupo selecto que llevaría los destinos de la nación.
(Barreda, 1978:15)
El crecimiento educativo del México independiente hasta 1874 se vio
interrumpido por las guerras constantes del país. De los pocos datos
estadísticos que se tienen, revelan que al triunfo de los liberales sobre los
conservadores y el imperio de Maximiliano, los esfuerzos educativos se
incrementaron.
AÑO N° DE ESCUELAS
1843 1,310
1857 1,424
1870 4,570
·
1874
8,103
En estos cuatro años se duplicó el número de escuelas, aún cuando el
incremento era mínimo ante lo ingente del problema educativo. Según datos
proporcionados por Barreda solo asistían a la escuela 349,000 niños de un total
de 1, 800,000.
En el gobierno Porfirista vendrían los adelantos educativos mediante los
congresos nacionales de educación y la presencia de
importantes pedagogos que sentaron las bases de la educación moderna de México:
Enrique Laubscher, Carlos A. Carrillo, Enrique C. Rebsamen, Don Justo Sierra y
otros. Estos educadores determinarían el rumbo de la educación nacional de
fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Se introducen las nuevas
corrientes pedagógicas europeas con la llegada de Rébsamen y la influencia de
Pestalozzi y Froebel. (Meneses, 1988:566)
Durante el Porfiriato asistimos a una educación elitista y de alta calidad
y en donde la educación superior generalmente se realizaba en el extranjero,
pues sería hasta 1910 cuando Porfirio Díaz, para conmemorar el Centenario de la
Independencia, y por iniciativa de Don Justo Sierra, se reabre la Universidad
Nacional.
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